NO NOS VAMOS...
- Raúl Ávila

- 5 dic 2019
- 3 Min. de lectura
Despectivamente nos llamaron "colcha de retazos", porque formamos una coalición de fuerzas políticas de procedencias diversas, con un programa único y bajo una denominación común. Esa fuerza política, con más de 48 años en funcionamiento, supo transitar en la clandestinidad que impusieron muchos de los que hoy conforman una "coalición multicolor" (esta sí formada por partidos independientes unos de los otros, cada uno con su estructura, programa, candidatos únicos a la presidencia, estrategias de campaña, énfasis en diversas políticas, etc). Ahora nosotros no le devolvemos la denominación de "colcha de retazos", porque somos diferentes.
Despectivamente nos llamaron "comunistas", porque para muchos de ellos, aún hoy, ese término es un insulto. Sencillamente porque no aceptan una ideología que parte de una lógica de colectivizar las fuentes de ingreso en función de las necesidades y posibilidades de la comunidad toda. No. Para quienes la palabra "comunista" es una obscenidad, la actual distribución desigual de la riqueza, que concentra el 82% de la producción mundial en el 1% de las población mundial. no es un dato que les inquiete. Ellos, en su "razonamiento" suponen que -con esfuerzo- algún día podrán parecerse a ese 1% (aunque vivan el resto de sus vidas corriendo de un trabajo a otro para obtener productos que brinden una ilusión de confort que está por encima de sus ingresos y tomando mil fármacos para soportar el estrés de tanto afán).
Despectivamente nos llamaron "intolerantes", porque en la lógica que impusieron los dirigentes que se beneficiaron con sus votos, señalarles que las clases sociales siguen vigentes, es promover la confrontación y la violencia. Mientras tanto, se fueron llenando de resentimiento, ansias de venganza y hasta odio, por el sólo hecho de haberles ganado elecciones con el sistema electoral tramposo que impusieron esos mismos dirigentes y por haberle otorgado derechos a aquellos sectores largamente olvidados por ser de clases sociales de las cuales siempre se sirvieron esos mismos dirigentes.
Despectivamente nos llamaron "focas" (por el viejo chiste de que estando con el agua al cuello, seguimos aplaudiendo), lo que no sabían es que las focas no son una especie migratoria, permanecen en su hábitat pese a las bajas temperaturas y a otros factores que -para otras especies- podrían ser motivo de movilidad. Por eso, cuando anunciaron hasta el hartazgo "se van", demostraron no saber nada de estas focas comunistas, intolerantes de la colcha de retazos. Porque aunque ellos deseen que nos vayamos, nosotros nos quedamos. Nos quedamos porque nos sabemos de esta tierra y porque sabemos que aún tenemos muchísimo para aportar.
Nos quedamos porque somos focas, no ratas que abandonan el barco apenas sospechan el peligro. Nos quedamos porque la única forma de defender los derechos de quienes quieren imponer sólo sus derechos y las obligaciones del resto, es manteniéndonos alerta.
Nos quedamos porque somos intolerantes con el abusador y con el irrespetuoso. Nos quedamos para recordarles que aún cuando quisieron arrasar con nuestros mayores, guardamos su memoria y sus ejemplos, para reforzar nuestro compromiso con los más oprimidos.
Nos quedamos acá, a defender nuestros derechos y los derechos de quienes aún no se dan cuenta que les quieren quitar los suyos.
Nos quedamos, porque los calificativos de los incalificables no nos lastiman, de hecho nos demuestran que vamos por el camino correcto y que -aún cuando no nos vayamos- vamos a regresar.
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