ESTO ES CULTURA BÁRBARA, ANIMAL!!!
- Raúl Ávila

- 18 sept 2020
- 2 Min. de lectura
Poco antes de asumir el presente gobierno, la pareja del entonces ministro designado de educación y cultura, Pablo Da Silveira, fue detenida en Colonia, cuando pretendían viajar a Buenos Aires, por un pedido de captura internacional de INTERPOL, surgida a partir de una investigación por lavado de capitales.
Si bien era previsible que dicha detención fuera (como fue) usada políticamente, también era bastante obvio que el Dr. Da Silveira argumentaría que no estaba en conocimiento del pedido de captura de su pareja. Nadie podría asegurar lo contrario, puesto que sólo el Dr. Da Silveira es quien sabe si sabe o no.
Una vez asumido el nuevo gobierno, el Dr. Da Silveira fue dando muestras de su falta de conocimiento en asuntos que nos afectan -como población- mucho más que las actividades de su pareja y de los cuales él debería tener, al menos, un conocimiento concreto.
En junio, el ya Ministro de Educación y Cultura cuestionó el programa de alimentación en las escuelas al que calificó como gasto y fue un poco más allá al cuestionar la cantidad de dinero que se destinaba a tal plan. El ex consejero de primaria Hector Florit le salió al cruce, recordándole que el programa de alimentación escolar data de 1920 y que por primera vez estaba siendo cuestionado y señalándole que el "gasto" por niño es de U$S 1.
Luego vinieron los cruces del Ministro de Educación y Cultura con la Sociedad Uruguaya de Actores y el colectivo de actores y técnicos teatrales, cuando -pretendiendo justificar las demoras del gobierno para habilitar los protocolos propuestos por dicho colectivo para la reapertura de las salas- twitteó montos que supuestamente recibía la Institución Teatral El Galpón, los cuales además de excesivamente inflados era lisa y llanamente falsos.
En esa ocasión el ministro demostró dos cosas: 1- desconocía la realidad del ambiente teatral; y 2- prioriza el uso de la red social Twitter por sobre la gestión del ministerio que tiene a su cargo.
En el día de ayer el inefable Da Silveira, cuestionó la representatividad del sindicato de profesores de secundaria, FENAPES, señalando la cantidad de seguidores que tiene la cuenta de Twitter del colectivo docente en función del número de docentes de secundaria.
Lo primero que demuestra el ministro es que su adicción a la red social Twitter es por lo menos excesiva.
Quizás haya que plantearse la posible nomofobia (temor a desconectarse de las redes sociales) del ministro, lo cual sería un problema mayúsculo para el ministro, para el gobierno y para toda la sociedad en función del área que le corresponde administrar a Da Silveira.
Pero además, José Olivera (integrante de FENAPES), hizo notar en el programa "Intercambio" de M24, que del universo de más de 60 mil funcionarios de la ANEP, aproximadamente 51 mil son docentes. Lo cual demuestra que -una vez más- el ministro hace afirmaciones falsas.
Si las hace por desconocer el dato o si las hace adrede solo él lo sabe.
En cualquier caso, es grave que un secretario de Estado se maneje con esa irresponsabilidad y con argumentos cuasi infantiles.
Sobre todo si se trata de quien administra la educación y la cultura de un país.
Comentarios